Técnicas de respiración para combatir el estrés

El Estrés como el agobio y ansiedad, son mecanismos de supervivencia que tienen como finalidad “invitarnos” a huir, escapar lejos de ese foco que nuestro cerebro interpreta como perjudicial o bien peligroso.

Si bien al comienzo nos pueda resultar un tanto complicado, con la práctica lograremos supervisar el ritmo de las respiraciones y nos resultará una forma fácil y veloz de calmar el agobio.

Por otra parte, cabe rememorar, además de esto, que el sistema inquieto y  el simpático reaccionan a este género de emoción de forma intensísima.

Por eso el corazón se acelere, que las pulsaciones aumenten y que respiremos de forma poco armónica, lo que aumenta el peligro de padecer desde infartos a anginas de pecho, accidentes cerebrovasculares…

No podemos olvidar que una mala respiración trae como consecuencia que nuestros órganos no logren el nivel de oxígeno que precisan y por consiguiente, aparecen riesgos y padecemos secuelas.
Hay que bajar el ritmo.

Debemos desacelerar, administrar mejor nuestras emociones y, además de esto, aprender a respirar con corrección.
Por el hecho de que si bien no lo creas, respirar bien es vivir bien.

Conoce las técnicas de respiración

1ª Técnica; Respiración cuadrada

  • La respiración cuadrada o bien famosa como “samavriti pranayama”es la más fácil de todas y cada una.
  • Podemos realizarla en cama y justo veinte minutos ya antes de ir a dormir: nos va a ayudar a relajarnos y a lograr un reposo profundo y reparador.
  • Ahora te explicamos de qué manera realizarla.
    Pasos de la respiración cuadrada:
  • Siéntate sobre la cama con la espalda recta y las piernas cruzadas.
  • Respira de forma profunda a lo largo de tres minutos procurando relajarte.
  • Ahora inspira a lo largo de tres segundos, retén el aire a lo largo de otros tres segundos y por último, expira el aire a lo largo de otros tres segundos.
  • Descansa.
  • Ahora, volvemos a reiterar exactamente la misma serie, mas esta vez vamos a aumentar el tiempo en cuatro segundos (inspirar, retener, espirar).
  • Puedes reiterar este ciclo hasta llegar a los siete o bien ocho segundos. Todo depende de tu experiencia y de tus peculiaridades personales.

2ª Técnica Respiración abdominal

Si nos damos cuenta, lo que hemos hecho a lo largo de la respiración cuadrada es inflar el pecho.
Ahora, con la respiración abdominal tenemos otro objetivo: centrar nuestra respiración en el diafragma, una técnica muy eficiente para tratar el agobio, la tensión contenida y la ansiedad.

Pasos para realizar la respiración abdominal:

  • Túmbate sobre la cama o bien sobre una colcha o bien alfombra cómoda.
  • Poner una mano en tu pecho y otra en el vientre.
  • Toma aire de forma profunda por la nariz a lo largo de tres segundos.
  • Debes apreciar de qué forma se llene tu vientre y de qué manera se estira la zona alta de tu pecho.
  • Ahora espira, poquito a poco, a lo largo de cuatro segundos.
  • Lo idóneo es efectuar diez respiración lentísimas concentrándonos ante todo en esa zona “mágica”: el diafragma.

3ª Técnica  Respiración nasal opción alternativa

La respiración nasal opción alternativa nos puede parecer algo extraña si jamás la hemos practicado.

Por esta razón, lo idóneo es practicarla un tanto día a día para apreciar sus progresivos beneficios.
Cuando al fin nos acostumbramos a ella, notaremos 2 cosas:
-Primeramente, nos va a ayudar a encauzar y a liberar el agobio.
-El segundo aspecto es que nos deja concentrarnos y centrar la atención en el acá y ahora.

Pasos para hacer la respiración nasal opción alternativa:

  • Siéntate con la espalda recta.
  • Relájate unos minutos.
  • Ahora, lleva tu pulgar derecho cara tu nariz para tapar la fosa nasal derecha.
  • Toma aire de forma profunda por la fosa nasal izquierda.
  • Cuando hayas llegado al límite de la inhalación y no puedas inspirar más aire, cierra esa fosa nasal izquierda con el anular derecho.
  • Ahora espira por la otra fosa, la de la fosa nasal derecha.
  • Seguidamente, volvemos a hacer lo mismo mas en este lado, esto es, una vez hayamos tomado el máximo aire en esa fosa nasal derecha, la cerramos y espiramos el aire por la izquierda.
  • Posiblemente en un primer instante te parezca complicado por el hecho de que tendrás que estar pendiente de tapar una fosa y abrir otra. No obstante, conforme nos habituamos, el ejercicio se vuelve rítmico y muy relajante.

4ª Técnica Respiración “coherente”

La respiración congruente responde a otra técnica para encauzar el agobio que requiere algo de práctica y paciencia.

Puedes probarla en tus capacidades y peculiaridades personales.
Sin embargo, cuando logres supervisarla todo tu cuerpo se va a ver favorecido.

    • La respiración congruente consiste en respirar 5 veces por minuto.
    • De esta manera, optimamos el ritmo cardiaco y relajamos el sistema inquieto. Es una forma fenomenal de encauzar tensiones que te va a ser de mucha ayuda.

De qué forma hacer la respiración congruente:

  • Siéntate con la espalda recta.
  • Pon frente a ti un reloj.
  • El propósito es inspirar y expirar cinco veces a lo largo de un solo minuto.
  • Lo aconsejable es probar primero nuestra capacidad para supervisar la respiración.
  • Si no llegamos a repartir esas respiraciones durante un minuto, empezaremos con seis o bien siete.
  • Sin embargo, lo idóneo es lograr esas cinco respiraciones durante sesenta segundos. Cuando lo consigas te vas a sentir mucho mejor.

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