Con la entrada del otoño los días se hacen más cortos, las temperaturas bajas y las horas de luz disminuyen.
El cambio de estación no sólo lo notamos en factores externos, sino que también en nuestro interior. El otoño es la vuelta al trabajo, a la rutina de todos los días y sumado a todos cambios de temperatura producen que nos encontremos sin energía y con un bajo ánimo. No es de extrañar que esta época del año sea la más propicia para resfriarnos o coger la gripe. La llamada depresión post-vacacional es muy frecuente en la mujer. Los principales síntomas son la apatía, tristeza, falta de motivación y sueño.
La reducción de la secreción de la melatonina y la serotonina en nuestro cuerpo produce que nos encontremos más tristes y sin ganas de hacer cosas. En muchas mujeres esto desemboca en la ansiedad y en comer más, con el consecuente aumento de peso.
Lo primero que tenemos que hacer es no dejar que el frío y la entrada del otoño nos invadan en nuestra vida. El mismo bienestar que tenemos cuando estamos de vacaciones o en verano lo podemos conseguir siguiendo algunos consejos. Cada vez que vayas al parque o salgas a la calle intenta tomar el sol y exponerte a la luz del día; aunque sea cinco minutos estaremos más felices y ganaremos en salud para nuestros huesos. Hacer deporte también es importante, aunque sea veinte minutos dar un paseo por el parque nos ayudará a aliviar tensiones y desconectar del estrés del trabajo y los estudios. Ahora es buen momento para hacer un listado de buenos propósitos que te gustaría hacer: clases de salsa, estudiar un idioma, comprarte una mascota, dejar de fumar, apuntarte al gimnasio, ir a un spa, etc. Ahora es el momento de realizar todos los sueños que tenías en mente.
Si sigues estos sencillos consejos te sentirás mejor contigo misma, evitarás caer en la tristeza y ganarás en vitalidad.
Posts Relacionados:
Anterior:
Iluminador TOUCHE ÉCLAT de Ives Saint Laurent
Siguiente:
Si tienes una piel delicada, usa Clinique

